Jueves, 10 de julio de 2008

Consejos de un buen hachero

Por: Yosvani Anzardo Hernández.*

Holguín, Cuba, 4 de julio de 2008 – Es la cobardía la mayor fuerza del mal. Por cobardía los hombres matan y parecen valientes mientras se sienten con poder. El cinismo los caracteriza, por ello pueden ser buenos sacerdotes y malos cristianos. Reaccionan con exageración ante el más mínimo peligro, y es que el cobarde siente miedo hasta de la inocencia de sus víctimas, desconfía de su propia sombra, pero teme a la soledad. Vive de la fantasía y por ello crea su propio mundo. Es un gran traidor, esa es la razón por la que acusa de traición constantemente a todos los que a su alrededor demuestran capacidades y criterios propios.

El cobarde es además un consumado actor. Su histrionismo le permite permanecer siempre en escena y aunque anhele los grandes escenarios, nunca lo encontrarás donde haya peligro real, y si es necesario usará profusamente los dobles, aún cuando no se les parezcan físicamente, de forma tal que los éxitos de otros serán en su nombre y de sus fracasos culpará a otros.

La conciencia nunca lo atormentará. Los grandes cobardes siempre fueron muy humillados en su niñez, aprendieron a pasarlo por alto y en cambio a llenarse de odio contra la humanidad, contra quienes siempre planean vengarse usando precisamente sus sentimientos.

La gloria y la fama es la mayor ambición de un buen cobarde, quien no ve además en la familia su bien más sagrado.

Siempre adoran pública o secretamente el ideal de hombre que ellos hubiesen querido ser. Necesitan el paradigma más que nadie. No lloran porque el sentimiento es un lujo que no se pueden dar.

Para reconocer a un cobarde no se limiten a escucharlo aunque en sus palabras se revelará para cualquier oído atento la esencia de su naturaleza, pues creen ver cosas del futuro que los demás no pueden. El problema es que para ser oportunistas, también tienen que ser observadores y esto no es malo, como tampoco lo es el hecho de que posean la habilidad femenina de la intuición y por ello logran retener detalles que la naturaleza masculina ignora.

Por ejemplo, un hombre recordaría la película que vio en el cine junto a su novia durante su primera cita, pero no recordará detalles, como tiempo invertido en la fila de entrada, si el taquillero le habló y qué le dijo o el estado del tiempo ese día. El cobarde por el contrario, sí lo recordará, y este no es un elemento negativo de su personalidad porque en ello se parecen a las mujeres.

Una de las diferencias psicológicas entre el hombre y la mujer, es que el hombre siempre trata de demostrar más de lo que es. Y la mujer siempre trata de ocultar lo que verdaderamente es.

El cobarde en cambio, hace ambas cosas indistintamente según las circunstancias. Tenemos además que mirar dentro de sus vidas, sus relaciones familiares y demás, y entonces lo tendremos.

Bueno, espero que ya sepan donde y como encontrar un excelente cobarde.

Es el juego combinado de muchas de estas características lo que nos lo señala y no la existencia aislada de una o dos. No sugiero que los coleccionen pues esa ha de ser una labor estéril, poco provechosa. Sólo una utilidad puede brindar: una lista interminable de cobardes que sólo se diferencian por el grado de éxito en sus vidas.

El cobarde es una fiera poderosa que sólo se vence con valentía, que teme a la verdad y por ello hay que atacarlo con ella; odia la transparencia porque ésta lo hiere de muerte. El mundo del cobarde termina cuando se hace la luz.

El cobarde puede hacer mucho mal a nuestras familias, pero eso nos fortalece porque el tiempo combate a nuestro lado. Mientras más duro parece éste, más frágil es su estructura. Es como el caguairán, de madera muy dura, pero es más fácil hacer leña de él que del blando almácigo, porque el primero es quebradizo, sólo hay que saber donde darle y él se raja. El segundo resulta más difícil de despalillar. Y estos fueron los consejos, de un buen hachero.

 *Periodista independiente cubano.

Fuente: Payo Libre.

 


Tags: Cobarde, cobardia, periodismo independiete, Cuba, Yosvani Anzardo Hernández

Publicado por buenavistavcuba @ 13:00
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Publicado por Invitado
Jueves, 03 de mayo de 2012 | 0:13

muy ilustrativo, encontre una persona cobarde en mi vida y no los supe reconocer hasta q me hizo la cobardia mas grande, desde ahora ya los reconozco a kms, cuidense amigos esas personas son de lo mas bajo y nunca sienten arrepentimiento, ni conciencia asi q entre un traidor y un cobarde, el traidor te da la cara en la ultima instancia y puede q se arrepienta y rectifique, en cambio el cobarde siempre se protegera asi mismo pq se cagara de miedo