Por: Yoerky Sánchez Cuéllar.
Estrella González Castillo reconoce a la unidad textil como una fuente de empleo para las mujeres del Turquino-Bamburanao. (Fotos: Carolina Vilches Monzón)
BUENAVISTA. Villa Clara, Cuba 2 de junio 2008— Las manos de Estrella González Castillo realizan su movimiento al compás de la máquina de coser. Tres años atrás trabajaba en la textilera Desembarco del Granma, en la que ejercía labores de hilandería, por lo que conoce bien la dedicación que necesita la manufactura de cualquier vestuario. Ahora labora como costurera en una unidad de base productiva de la Empresa de Confecciones Fénix, ubicada en esta localidad remediana, capital del Plan Turquino-Bamburanao.
«Es una gran ventaja estar aquí, porque se nos ofrece la oportunidad de aportar a la sociedad desde el mismo lugar donde vivimos. Antes pasaba muchas dificultades con el transporte para llegar a la fábrica textil de Santa Clara, pero ahora todo resulta más fácil, ya que realizo esta tarea a pocos metros de mi casa», comenta Estrella.
En el centro existen 69 mujeres y solo 14 hombres, entre los que se encuentran los mecánicos, dispuestos a cualquier arreglo en las antiguas máquinas. El colectivo, que recibió recientemente la condición de Moncadista, se encarga en estos momentos de la fabricación de sayas, blusas y camisas para garantizar el uniforme de los estudiantes de la enseñanza primaria, secundaria y politécnica. En lo que va de año ha elaborado más de 54 mil piezas, con una estimulación en moneda nacional y en divisa para quienes cumplan sus planes.
Este esfuerzo se multiplica en todos los rincones del Plan Turquino- Bamburanao, adonde llega la obra de la Revolución de manera diferenciada. Desde que se aprobó la incorporación de esta zona al programa, sus pobladores han recibido numerosos beneficios socioeconómicos.
Fuente: Periodico Vanguardia
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