
Ultima voluntad.
Por: José Manuel Tápanes.
El día que castro muera
como a todo ser mortal
le haremos un funeral
excelente, de primera
Por su abnegada carrera
a favor de esta nación
sentimos la obligación
de rendir digno homenaje
antes que parta su viaje
hacia la oscura mansión.
Ministros y Embajadores
adornaran el cortejo
también un grupo de viejos
chivatos y jodedores
asistirán oradores
de la liga superior
y allí entre tanto dolor
un batallón de soldados
de galas uniformados
le harán la guardia de honor
Para el cóctel una mesa
repleta de golosinas
leche malteada, sardinas
melocotones y frezas
coco, aceitunas, cerezas
cubos de ensalada fría
se armará una algarabía
provocando gran debate
cuando vean el chocolate
que esperamos todavía.
Su última voluntad
fue entre otras que un serrucho
por su cuerpo pesar mucho
lo cortara a la mitad
Quiso por felicidad
el deseo que más anhela
ser enterrado en cazuelas
arroceras, palanganas
pero un cacho aquí en La Habana
y otro trozo en Venezuela.
En tu velorio estaré
tomaré ciertas medidas
por si alguien se descuida
espantarte un puntapié
El féretro rodearé
te juro que sin deseo
fingiré un fuerte mareo
el culo abriré enseguida
en honor a tu partida
no es justo negarte un peo.
Tags: Fidel Castro, Cuba, muerte de Fidel