miércoles, 30 de enero de 2008
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Por: Jorge Pérez.
(Usuario no autenticado), martes 29 de enero de 2008 16:00:11

Capitalistas, oligarcas, agentes, escorias todos…,

Al leer este articulo debo confesarles que casi todas las fibra revolucionarias se tensaron, algunas hasta se quebraron.

La moral, además de un conjunto de normas y reglas sociales e históricamente acuñadas en diferentes grupos humanos, es también una forma única en que los individuos actúan en amor y por amor.

Nada más apropiado para describir a la Revolución Socialista que como un inmenso rayo de luz y fuego, nos llegó en el 1959 con el Salvador e Inmortal Fidel para borrar para siempre aquella vieja Cuba, o más bien, aquella Sodoma y Gomorra. Tierra inmunda de perdición, vicios, homosexualidad y juegos; donde nuestros padres y abuelos morían en el pecado capitalista y las desviaciones de todo tipo sin alcanzar los 40 años y muchos tratando de llegar a las costas de la Florida.

Todo cambió en el 1959. Desapareció para siempre la prostitución. Se eliminaron los juegos que implicaran ganancia o brutalidad; incluyendo las peleas de gallo o de perros. Los valientes generales Guillermo García y Raúl Castro fueron los primeros en enseñarnos a cuidar los animales y detestar el alcohol.

En estos años gloriosos, los mayores ejemplos de Moralidad han venido de los dirigentes de la revolución y de sus familiares. Todos sin excepción han promovido el matrimonio como unidad primaria de la Sociedad; comenzando por el Hogar de nuestro amado Comandante en Jefe, lo que ha incidido en las bajas cifras de divorcio en la población cubana. También se ha fortalecido la responsabilidad del Padre en la sociedad, especialmente en las provincias orientales.

La moral alcanzó dimensiones casi épicas cuando en las justas guerras de Angola y Etiopia, todos nuestros altos dirigentes enviaban a sus hijos a los campos de batalla, al igual que voluntariamente hacían los más humildes obreros de la misma manera sucede hoy con los más difíciles empleos y misiones.

Nuestro siempre joven Fidel logró lo que nadie podía imaginar: La eliminación total de la corrupción y de la doble moral, flagelos que agreden el principio de justicia conocido como imparcialidad. La doble moral, entre otras cosas, obliga a los individuos a mimetizarse y termina pudriendo las relaciones humanas. Desde los primeros años de la Revolución , la CIA y Pérez Roura trataron de introducir sin éxito el concepto de doble moral , pero se estrellaron contra nuestros Cederistras, Federadas y Amas de Casa.

Hoy somos un pueblo de Luz. Lleno, cargado e inundado de valores morales. Los millones de hombres y mujeres nuevas del Malecón, de los Jardines de la Tropical, de las Aduanas, de los CDR, de las Brigadas de Respuesta Rápida, del Combinado, de las Pizzerías y de los Camellos, tenemos moral para dar y repartir. Todo gracias al Comunismo y a nuestro Guía Eterno.

¡! Sin Moral Socialista no hay Socialismo ¡! …., Chávez

¡! Viva Fidel, Viva Robaina!!

¡! Vivan Alex, Alexis, Alejandro, Antonio y todos los sacrificados hijos de los sacrificados dirigentes comunistas ¡!.

¡! Abajo la Moral Capitalista ¡!

Vendo, compro y me desnudo.
Fuente: Cubaencuentro.

Tags: Cuba, doble moral, prostitucion, corrupcion.

Publicado por buenavistavcuba @ 10:33
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