Domingo, 06 de enero de 2008
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LA F?BULA DE LA BICICLETA SOCIALISTA
Jorge Hern?ndez Fonseca
www.cubalibredigital.com
4 de Enero de 2008

Hab?a una vez una bicicleta socialista. Ella pregonaba la igualdad de los veh?culos ante el tr?nsito. La bicicleta criticaba como algo discriminatorio que los otros veh?culos se le tiraran encima cuando quer?an ocupar el m?dico espacio que ella usaba en la calle, donde no era respetada para nada en los cruzamientos a nivel, incluso cuando era su derecho. Siempre deb?a llevar una desventaja neta frente a los veh?culos que compart?an la calle con ella.

Lo que m?s molestaba a la bicicleta socialista era la ventaja que tomaban sobre ella las motos. ?Lo ?nico que me diferencia a m? de una moto es que ella tiene motor y yo no?, pensaba, inconformada con la falta de igualdad de los veh?culos contra los m?s peque?os.

Hab?a algo sin embargo que incomodaba m?s a la bicicleta socialista que los abusos de los veh?culos mayores sobre ella. Era el hecho de que los peatones quisieran tambi?n ?rseles por encima. Sin piedad tiraba su estructura de tubos de hierro y ruedas contra los peatones, que ten?an que dar prodigiosos saltos para evadir al veh?culo justiciero reclamando su espacio.

A nuestra bicicleta socialista no le interesaba mucho la situaci?n desagradable que sent?an los peatones cuando iba encima de ellos, sino m?s bien, cuando los veh?culos mayores violaban los derechos que la bicicleta cre?a tener basado en los principios de igualdad, apoyado en las leyes del tr?nsito. Tratando de establecer ?lo justo?, la bicicleta socialista decidi? negociar con las motos, con vistas a establecer ?la justicia en el tr?nsito?, respetando a los menores.

En el contacto con las motos la bicicleta socialista supo que el problema de las motos no era tanto lo que la bicicleta planteaba, sino m?s bien, el problema de que los carros se le tiraban encima sin ning?n respeto, lo que ocasionaba frecuentes accidentes fatales, sobre todo en las motos. Como era un problema que se extend?a, la moto y la bicicleta fueron a hablar con los carros. En la reuni?n el carro argument? que su problema no era con las motos, era con los ?mnibus, que indiscriminadamente abusaban de los derechos de los carros. Los ?mnibus argumentaron que el verdadero problema era con los camiones y los camiones, que las rastras.

La bicicleta socialista pens?: ?por lo visto este es un problema que no es nuestro, es de quienes nos manejan? y decidi? hablar con los choferes de todos los veh?culos. Al tratar de convocar la reuni?n con todos, nuestra bicicleta socialista se enfrent? con un problema: los choferes de todos los veh?culos estaban sindicalizados, y en casi todos los casos, los sindicatos eran socialistas, como nuestra bicicleta. ?Ahora s? podremos entendernos? pens? la bicicleta, que animada y entusiasta convoc? la reuni?n con los sindicatos socialistas de los choferes.

El sindicato socialista de los choferes de motos hizo caso omiso a los reclamos de la bicicleta, que solamente escuch? de su parte reclamos hacia los carros. El sindicato de los carros argument? que el verdadero problema era con los ?mnibus, cuyo sindicato progresista a su vez dijo que eran los camiones los problem?ticos y as? sucesivamente, hasta las rastras mayores.

En los discursos pol?ticos de los sindicatos, todos dejaban claro que deber?a haber igualdad ante el tr?nsito. Cuando finalmente le toc? el turno al sindicato de los veh?culos mayores (las rastras) el discurso vers? sobre la injusticia de los pol?ticos que roban porque detentan el poder; de los ricos que se aprovechan de su condici?n de adinerados, sin dar oportunidad a los que nada tienen e hizo un apelo a la igualdad social, que era realmente la causa de todos los males.

?La condici?n humana es complicada e injusta?, pens? la bicicleta socialista la salir de la reuni?n sin lograr sus objetivos, tir?ndosele encima a cuanto peat?n se interpon?a en su camino?
Publicado por buenavistavcuba @ 12:52
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