Mi?rcoles, 12 de diciembre de 2007
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La Navidad en Cuba.
Por: Maritza Beato.

Las tradiciones Navide?as eran parte del patrimonio religioso y cultural de nuestro pueblo, y estaban arraigadas en su memoria hist?rica. Era la temporada festiva m?s esperada por los cubanos de la ?poca republicana. Por su aceptaci?n casi universal, la Navidad es la ?nica celebraci?n que impone normas id?nticas a gentes de diversas culturas, idiomas y razas.

A pesar de la influencia norteamericana, la Navidad en Cuba se celebraba a la espa?ola, por la influencia de nuestros antepasados: con Nochebuena y los Tres Reyes Magos. Eran d?as m?gicos de planeamiento; de compras de v?veres y regalos para disfrutarlos con familiares y amigos; del env?o de tarjetas postales; de la decoraci?n festiva de nuestros hogares, tiendas, calles y ciudades, rebosantes de luces y colores.

La v?spera del 25, la tradicional cena de Nochebuena era la gran ocasi?n de la temporada. La fiesta comenzaba desde la noche del 23, cuando las madres adobaban el lech?n y pon?an en remojo los frijoles negros. En la ma?ana del 24, muy temprano comenzaba el asado en el horno de tierra o en una caja china, sobre una camada de hojas de guayaba, casi siempre a cargo del padre y de los hijos varones. Y esa noche de noches, ?que magn?fica era la mesa que logr?bamos preparar!

La cena con lech?n, gallinas de Guinea, yuca con mojo, mucho ajo, fricas? de pollo, congr?, pl?tanos maduros, y ensalada de lechuga y tomate. Todo rociado con sidra o con vino tino, y complementado con una serie de exquisitos postres: cascos de guayaba con queso blanco; d?tiles, nueces, avellanas, bu?uelos, y los cl?sicos turrones de yema, de almendras, de Jijona o de Alicante. ?Y qu? momento m?s feliz el de la sobremesa, cuando disfrut?bamos jovialmente de la compa??a de nuestros familiares y amigos, camino a la Misa de Gallo!

El d?a 25, d?a de Navidad, la celebraci?n era m?s bien religiosa, aunque se sol?a hacer un almuerzo con la "monter?a", o sobrantes de la noche anterior. As?, una vez m?s, nos hac?amos part?cipes del ritual anual navide?o tan universalmente conservado.

En la noche del 31, noche de San Silvestre, desped?amos al A?o Viejo y acog?amos al Nuevo comiendo las 12 uvas al filo de la medianoche, entre el resplandor m?gico de los fuegos artificiales y la bulla de pitos, matracas y serpentinas. Algunos hasta arroj?bamos un cubo de agua supersticiosamente a la calle para despojarnos de los esp?ritus malignos.

Unos d?as despu?s, en lugar de Santa Claus, el 6 de enero se celebraba el d?a de los Tres Reyes Magos, el m?s esperado por los p?rvulos. ?Que ni?o cubano no anticip? en la v?spera, tr?mulo de excitaci?n, los regalos que le ser?an obsequiados a la ma?ana siguiente por los m?ticos Reyes? Era, sin duda, uno de los d?as m?s felices de nuestra infancia.

Desgraciadamente, despu?s del derrumbe castrista de 1959, todo cambi?. Las festividades navide?as fueron suspendidas desde los primeros a?os de la d?cada de los 60's, y el car?cter festivo del 25 de diciembre fue eliminado por decreto oficial del dictador a partir de diciembre de 1969, por considerarlo el r?gimen un estorbo a la principal actividad econ?mica del pa?s, cuando se oblig? a la poblaci?n a sumarse masivamente a la llamada Zafra de los 10 Millones, que result? un espectacular fracaso.

Cancelada y celebrada clandestinamente por 28 a?os, la Navidad en Cuba no fue restaurada oficialmente hasta diciembre de 1997, poco antes de la hist?rica visita del Papa Juan Pablo II a la isla, cuando el tirano Castro, tratando de mejorar su deteriorada imagen ante los ojos del mundo, por medio de otro decreto declar? al 25 de diciembre como d?a feriado no laborable de car?cter permanente.

Pero aunque en los ?ltimos 9 a?os la Navidad ha sido reconocida por el poder pol?tico, la actualidad nacional dista mucho de propiciar un ambiente festivo. El ?nfasis propagand?stico es en el fin de a?o y en un aniversario m?s del triunfo de a revoluci?n y no en la fiesta religiosa. La celebraci?n acent?a la extrema desigualdad social establecida con la dolarizaci?n de la econom?a. La escasez de v?veres, los apagones, la crisis econ?mica y la indiferencia de los m?s j?venes, que conocen la celebraci?n s?lo por referencia de padres o abuelos, hacen que la Navidad nunca ser? igual que antes, y nuestra nostalgia de ella, irrepetible.

M?s que una autorizaci?n a disfrutar de d?as de asueto, la Navidad es un estado de ?nimo y de fe que s?lo se goza en las sociedades libres.

Tags: Cuba, Navidad

Publicado por buenavistavcuba @ 9:04
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Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 30 de diciembre de 2007 | 19:18
Hasta en este pais hemos podido mantener las costumebres cubanasa! Mis hijos de padre americano han aprendido a comerse las doce uvas cuando suenan las campanas de medianoche y siempre celebramos el ano nuevo tirando un cubo de agua por la puerte de frente. Ojala que estas tradiciones criollas no mueran con las nuevas generaciones nacidas en los Estados Unidos.