Jueves, 22 de noviembre de 2007
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<span style="color:#7F0000">Este texto circula por Internet. Siempre especificando que se trata de ?un mexicano opinando sobre los cubanos?. En realidad se trata de un periodista mexicano que hace un an?lisis de los cubanos que viven en el exterior. Es mesurado y acertado en sus juicios. No hay porque asombrase y el mismo titulo del art?culo surgiere que tal vez no es el titulo original.
Lo cierto es que en general los mejicanos, sobre todo los de abajo, tienen una opini?n muy acertada de admiraci?n y respeto hacia los cubanos. La gente m?s sencilla que me he encontrado en M?xico, siempre tiene palabras de nobleza y de sencilla admiraci?n hacia los cubanos, muy al margen de cualquier motivaci?n pol?tica.(Dr. Eloy Gonz?lez)
Aqu? les dejo el art?culo, cuyo titulo es:


La tragedia del destierro para los cubanos.


Por: V?ctor Mon?


?Art?culo sobre los Cubanos. Escrito por un periodista mexicano?.

Salen de una isla peque?a y se han diseminado por todo el Mundo. Uno, es profesor en una universidad de Australia ; otro abri? en Alaska un restaurante. Nada los arredra, ni el fr?o ni el calor. Los seduce el tr?pico de la Florida pero soportan igualmente a pie firme los hielos de Boston y Nueva York. No mendigan: trabajan. Los que all? eran pobres, aqu? son ricos. Los que all? eran medio pelo, aqu? son pelo y medio. Ning?n obst?culo sujeta su laboriosidad beligerante si la oferta es digna.

Uno es rector de la Universidad; otro, maquilla muertos. Cambian, pero s?lo en la superficie. En Miami , siguen jugando bolita, peleando gallos escondidos y enviando los hijos a la escuela privada.

En Madrid , est?n contra Jos? Lu?s Rodr?guez Zapatero y en Caracas , contra Hugo Ch?vez. Siempre en la oposici?n. Se les critica y se les envidia pero en el fondo se les admira. Gallegos para el trabajo y jud?os por la voluntad de sobrevivir, constituyen una legi?n empecinada que no se deja ignorar.

Traen su m?sica calurosa, el ruido, los frijoles negros y la palomilla con moros y maduros. Pero traen sobre todo la simpat?a, la cordialidad y la laboriosidad.

?Qui?nes son? Son los cubanos del destierro, la ?nica poblaci?n mundial trasplantada que (salvo los hebreos) en un tercio de siglo no ha perdido su identidad. Los que admiraban a Cuba desde lejos como un ejemplo supremo de pujanza latinoamericana, los que ve?an a Cuba como un milagro ?tnico y cultural donde todo parec?a un relajo pero todo funcionaba bien, ya no tienen que ir a Cuba para conocerla. Aqu? la tienen. Esta es Cuba .

Estos son los cubanos. Exagerados, fanfarrones, ruidosos, s?. Pero tambi?n vitales, intensos y profundamente creadores
?Qu? no han hecho en estos 47 a?os los cubanos del destierro para sobrevivir con dignidad? ?Qu? actividad manual o intelectual no han ensayado, en ?ste o en aquel pa?s, por complicada que pareciera, para no quedarse detr?s, para no dejarse discriminar?

En algunas de esas actividades han llegado tan lejos que superan a emigraciones que los precedieron por cerca de medio siglo. No hay hospital en Estados Unidos donde no haya hoy un m?dico cubano. No hay peri?dico donde no haya un periodista cubano, ni banco donde no haya un banquero cubano, ni publicitaria donde no haya un publicitario cubano, ni escuela donde no haya un maestro cubano, ni universidad donde no haya un profesor cubano, ni comercio donde no haya un manager cubano.

En las Grandes Ligas del b?isbol el nombre de m?s color y brillo es el de un cubano. En Madrid , el primer poeta latinoamericano es un negro cubano.

En la Coca Cola, la Kellog's, la McCormick y tantas otras su dirigente fue un cubano. Hasta en el Congreso de Washington, en las dos c?maras se sientan en su modestia y en su eficiencia varios cubanos.

En las tierras prestadas el extranjero parece llevar siempre en la frente la marca del sitio de donde viene. Los cubanos llevan a Cuba . La enaltecen y la honran, porque adem?s de en la frente la llevan en el coraz?n.

Pero hay algo en el desterrado cubano, a mi juicio, superior a?n a esa actividad profesional triunfante. Y es su amor a la tierra que dej?. Eso lo separa y lo define. Eso da a sus triunfos en medio del desarraigo, una grandeza que de otro modo no tendr?a.

?Por qu?, preguntan algunos, no se acaban de quedar tranquilos los exiliados cubanos?

?Por qu? no aceptan de una vez que perdieron la batalla, que Castro les gan?, y que con los medios de que disponen nunca podr?n vencer a la tiran?a?

Se han afincado definitivamente en esas tierras hospitalarias que los han acogido y donde viven en lo material muchas veces mejor que como viv?an all?.

Los que preguntan no conocen a los cubanos. El cubano sabe esto: a?n teni?ndolo todo, si le falta Cuba , no tiene nada. Quiz?s por ello han hecho su Cuba aqu?. Sabe m?s todav?a. Sabe que esa prosperidad de que disfruta, lejos de su isla hambreada y aterrada, es en cierto modo una forma de traici?n. Por eso, si se mira bien, se ver? que a veces parece que el cubano r?e, pero en realidad est? llorando por dentro.

Le nace el hijo, le crece, se le grad?a en la Universidad, pero el cubano suspira: ?Ah, si estuviera en Cuba ! Compra una casa, su auto, o su lancha, y sigue suspirando: ?Ah, si los tuviera en Cuba ! De una manera misteriosa, que no puede definir, hay un v?nculo con aquello que tira de ?l hacia all?. Ahora que la perdi? sabe que no puede vivir sin Cuba, y la sue?a de noche, y le agiganta los valores, y la embellece y la idealiza, y se culpa de no haberla entendido mejor, y la recrea en sus teor?as, en sus costumbres y en sus comidas.

?Por qu? compran hoy los cubanos m?s libros cubanos que nunca? ?Por qu? tienen sus casas, sus negocios y sus oficinas, llenas de palmas, de banderas, de escudos y de retratos de Mart??

?Por qu? aunque son USA citizens SIGUEN SIENDO CUBANOS. ?Por eso se re?nen en los municipios borrando antiguos antagonismos de partido o clase? Porque el cubano sabe que lo ?nico aut?nticamente suyo fue SU Cuba y que a ella quisiera ?l poder regresar. Ahora la tiran?a castrista anda en sus estertores finales, se ve claramente que el cubano se ha estado preparando siempre, aunque no lo supiera, solo para ese momento del regreso.

No les importa que les digan que todo lo que dejar? la tiran?a es hambre y ruina. No les preocupa que le devuelvan la residencia o el negocio, si lo ten?an. Lo ?nico que desean es volver. La casa donde naci? est? derruida, al pueblo se lo han puesto desconocido, la madre ha muerto. Pero no importa.

El exiliado quiere de todos modos ir a esa casa, a ese pueblo y a esa tumba. La Patria empieza ah?. En el exilio tropez?, err?, y se equivoc?, pero est? salvado tambi?n porque en el fondo de su ser nunca traicion? a Cuba . Cuando lleguen ese momento muchos volver?n, otros no podr?n hacerlo pero las semillas que dejaron donde estuvieron exiliados no los olvidaran perduraran por siempre y para siempre porque lo hicieron con sacrificios, tenacidad y amor. Y aunque a lo mejor no tendremos la oportunidad de leerlo muchos escribir?n sobre su paso aqu? para orgullo de sus descendientes.

Nota del Editor: hemos buscado referencia de periodista mexicano, el Sr. V?ctor Mone y no encontramos una nota que nos rebele de quien se trata, gustosos recibiremos cualquier informaci?n al respecto.
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Publicado por buenavistavcuba @ 17:30
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