viernes, 14 de septiembre de 2007
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Los cubanos de a pie los que hicimos el socialismo día a día, los que dejamos los sueños en los camiones de las movilizaciones tenemos derecho a que nos oigan.
Por: FGB, un cubano más.
09.09.2007

Mi nombre no es importante, la situación de mi país, si.

Los que tenemos mas de 35 años, aquellos que vivimos los gloriosos momentos de la efervescencia revolucionaria y que pusimos todo en juego por un futuro mejor, como si fuera un juego, y nos jugamos la vida en Angola, en Etiopia, Zaire, el Congo y muchos lugares mas, los que bebimos con lagrimas aquellas palabras apocalípticas del conocido locutor, cuando los sucesos terribles de Granada: No se escuchan disparos en la parte cubana, el ultimo reducto de cubanos acaba de inmolarse junto a su bandera, o que sentimos la voz del líder temblar con aquel final glorioso y luctuoso: ¨cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla¨

Los cubanos de a pie, los que hombro con hombro y una sonrisa en el rostro, confiados, fuimos movilizados a la cosecha del café, la zafra de la caña de azúcar, a recoger mangos, papas, tomates, o a sembrar lo insembrable que nunca creció.

Los hijos de la doctrina del si y el no, que dijimos siempre si, porque si significaba defender lo nuestro y nunca no, porque el no era signo de traición y debilidad.

Los jovencitos de entonces que a pesar de las prohibiciones para oír a José Feliciano, a los Beatles, a Julio Iglesias y Roberto Carlos, nos íbamos a hacer guardia y formábamos parte del PPI (plan de preparación de ingreso para la Juventud Comunista) o no, pero íbamos igual a las guardias y a las concentraciones.

Los que tirando huevos o no vapuleamos y coreamos ¨TODO EL QUE SE QUIERA IR QUE SE VAYA¨o¨PIM POM FUERA ABAJO LA GUSANERA¨, confiados en que ´ EL FUTURO PERTENECIA POR ENTERO AL SOCIALISMO¨ y que éramos dueños de una herencia partidista que supondría como pago al esfuerzo inevitablemente un mañana mejor. Una comprensión dialéctica de las cosas y los hechos.

Los que estudiamos esa misma dialéctica marxista, en la universidad a veces insondable, pero siempre necesaria, porque constituía la base de aquello que estábamos construyendo: un sistema donde el hombre no era el lobo del hombre.

Los que fuimos a estudiar a la URSS, los que aprendimos en la universidad que la política es la expresión concentrada de la economía y no al revés.

Los que nunca supimos del quinquenio gris, o los que los supimos y no nos importó, pues no lo entendíamos.

Los que nos disparamos las películas rusas y los animados de igual factura, que criticábamos a sotto voce, pero siempre confiados en que nos podían oír y agradecer los de arriba, cuando gritáramos que algo andaba mal, al fin y al cabo nos habíamos ganado con nuestro sudor la igualdad y porque no un escaño en el proceso real de toma de decisiones, en un proceso único en América.

Los que nunca supimos hasta que sucedió, porque se cayó el campo socialista. Los que nunca nos ganamos un carro, o una casa o un viaje a la Unión Soviética, o los que lo hicimos y creímos que eso era todo, lo máximo, inmersos en la euforia, simplificando e ignorando la mas de las veces que ese auto, o esa casa, no podían venderse a otros si así lo necesitábamos, que el viaje no podía ser a Paris o Madrid, sino a Moscú o Leningrado.

Nosotros los que orgullosos construimos el socialismo y quemamos miles de imágenes yanquis, los hijos de los que rechazaron a los mercenarios de Girón, crecimos, estudiamos y fuimos dúctiles al cambio, hasta donde pudimos.

Aprendimos marketing, computación y seguimos hasta hoy venciendo maestrías y doctorados que nos hacen creer que vamos hacia delante.

Pero nosotros realmente estamos destrozados por dentro........., usted puede leer completo este articulo haciendo CLIC AQUI.
Publicado por buenavistavcuba @ 16:43
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