Mi?rcoles, 06 de junio de 2007
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Por: Rogelio Men?ndez Gallo.

Toda profesi?n, todo oficio, toda actividad humana, por muy rudimentaria que sea, suele poseer sus t?cnicas, sus recursos espec?ficos. Ejemplificar? con elementos que usted puede ver en la vida cotidiana, as? como en la literatura y el arte en general, aunque no se percate quiz?s de primera impresi?n.
Sin embargo, ah? est? presente digamos, la t?cnica correctamente utilizada, por supuesto, para lograr el humor. Vea entonces la manera en que el artista esc?nico, el gr?fico, pl?stico, o el literato, maneja profesionalmente el doble sentido, o los anacronismos, iron?as, equ?vocos, absurdos, s?tiras, sarcasmos, exageraciones, burlas, disparates y caricaturas.
Y resulta as? en diferentes ?pocas, idiomas y regiones geogr?ficas. Desde Arist?fanes hasta Cervantes, --teniendo en cuenta, claro est?, a otros monarcas del humor en el mundo, como son los casos de Shakespeare, Boccaccio, Daudet, Meza, Twain, Moliere. Chejov y Poncela--.
El talento desde luego es la esencia en el artista, en el escritor, en el cient?fico, en el deportista, pero la t?cnica juega un importante papel en la ejecuci?n o en la creaci?n de la obra, en la conquista de lo m?s cercano a la perfecci?n, al r?cord ol?mpico.
Y vienen a mi mente otros aspectos existenciales donde bien empleados los recursos t?cnicos, pueden llevar a brillantes resultados. Un caso muy simple y utilizado por casi todo el mundo: coger botella.
Embotellarse.
O lo que viene siendo lo mismos, montarse en un carro para viajar gratis.
Un carro sin distingos de marca, forma, edad, tama?o o calidad.
Un carro que ruede y lo pueda trasladar a usted hasta su meta.
Los modos, m?todos y recursos empleados para el logro de dicho fin son sumamente variados. En tal misi?n hasta el sexo es determinante. El femenino por supuesto, suele usar sus encantos propios de la mujer. Algunas bellezas llegan a exagerar la nota con el vestuario y la coqueter?a. Y esto como es l?gico le trae mayor ?suerte?.
Hay que tener en cuenta a su favor, que la cantidad de hombres que van al tim?n, son incomparablemente superiores en n?mero, a las mujeres que manejan.
En estos m?s de quince a?os que han corrido del Per?odo Especial?que debe terminarse l?gicamente cuando nos encontremos al mismo nivel social que cuando empez?la gente de a pie hemos tenido que acudir en m?s de una oportunidad a la socorrida botella para trasladarnos de un sitio al otro, puesto que no es un secreto para nadie, que el transporte urbano y el intermunicipal se ha deteriorado a ritmo de conga hasta tal punto, que son insignificantes las salidas de ?mnibus diarios.
En nuestra provincia de Villa Clara, ante todo en la ruta m?s apremiante que va rumbo a su capital de Santa Clara. All? donde trabajan miles radicados en otros municipios, y donde es imprescindible acudir a estudiar, o a resolver tr?mites relacionados con la salud, educaci?n, lo judicial, la cultura y otras problem?ticas sociales, es un verdadero desastre el transporte por carretera.
En la ruta Caibari?n-Santa Clara, --sigo con los ejemplos concretos-- de un total de 60 salidas diarias por las v?as de Remedios, Placetas, Camajuan?, que lleg? a tener desde los a?os cincuenta y hasta la d?cada del setenta, hoy se cuenta apenas con una docena, sumando todas las rutas de las ciudades mencionadas.
De manera que la t?cnica del botellero se ha depurado y perfeccionado de forma tal, que existen verdaderos especialistas en la materia.
Por otra parte, el ejercicio diario de trabajadores y estudiantes principalmente, le ha proporcionado habilidades deportivas en el atletismo, que pudieran competir perfectamente,-- si se lo propusieran, claro est?-, en algunos eventos del campo y pista, as? como en otras olimpiadas creadas por los m?s audaces.
De modo que para el botellero ya debidamente entrenado, no resulta cosa rara la carrera r?pida de cien metros planos cuando el veh?culo frena m?s all?en otras oportunidades con el carro andando?
Y lo que es m?s plausible, en la mayor?a de dichas ocasiones se trata de una carrera combinada con salto alto.
No debe resultar extra?o entonces, que la marca mundial impuesta por Sotomayor de 4. 45 m, y que permanece inc?lume desde hace tiempo, sea batida en cualquier momento en plena calle, debido a las altas barandas de rastras y camiones.
La pista de diez mil metros con obst?culos de Remedios tiene su arrancada en los edificios de la Mina,-- en el parquecito que se encuentra al final de la calle Mart?-- se extiende por la avenida de C?spedes hasta la esquina que ocupa la Escuela de Ciencias M?dicas; dobla, y concluye en el estadio de pelota?Heriberto Duquesne?.
Caibari?n tambi?n cuenta con una extensa pista para marat?n ol?mpico, desde la esquina de la Peluquer?a en Falero, sube por toda la avenida de M?ximo G?mez, dobla en el monumento al majestuoso cangrejo creado por el artista pl?stico Florencio Jelabert, y termina por all? por la tener?a.
La pista atl?tica de Camajuan? se extiende desde la l?nea de ferrocarril aleda?a al parquecito infantil y en forma recta concluye m?s all? del cementerio.
As? es que estas tres pistas ol?mpicas que existen en la v?a norte de la provincia en direcci?n a Santa Clara, son excelentes para las pr?cticas deportivas y nadie se puede quejar de no estar en la forma f?sica que proporciona el botelleo.
Un aporte magn?fico al atletismo pudiera ser el salto hacia abajo.
Observ? su pr?ctica desde unas ramas bajas del algarrobo que se encuentra a la salida de la Octava Villa y me impresion? ciertamente, pues lo consider? suicida de primer momento. Pero bueno, riesgosos son muchos deportes mundiales de sello ol?mpico.
Y tres "atletas" que se encontraban encaramados encima de las ramas alargadas sobre la carretera del susodicho y corpulento ?rbol, abordaron saltando desde lo alto, la cama de la rastra que cruzaba a respetable velocidad. Y por supuesto, uno cay? delante, --ganador de la medalla de oro sin discusi?n ni necesidad de fotos finch?Y por fracciones de segundos, lo siguieron los medallistas de plata y bronce.
Otro de los aportes deportivos del botelleo pudiera realizarse perfectamente dentro del llamado Superb?s. Se trata de una rastra enlatada, adaptada para viajar alrededor de ciento veinte personas y en cuyo interior regularmente, se presionan cuales tronchos de at?n, quinientas cuarenta ? el r?cord es de quinientas cincuenta y dos--.
Se ha comentado por algunos expertos, que para los atletas inmersionistas ser?a un entrenamiento tremendo soportar los olores del interior del Superb?s, muy lejos de los olores de los fondos marinos?incluyendo a bordo del carro, la asfixiante peste a grajos diversos, combinados y hasta selv?ticos, por supuesto.
Tambi?n, en el interior del Superb?s, hay quien no admite que algo duro siquiera le rose el trasero. Entonces suena la galleta y de inmediato suelen practicarse masivamente variados deportes de combate: boxeo, lucha libre, lucha greco, judo y k?rate. Cierto que en ocasiones sin mucha t?cnica, pero con bastante pasi?n y manejo del idioma colectivo m?s marginal. Como si se tratara de esa cosa antimusical nombrada regget?n.
Cuando en Remedios el vocero de la estaci?n de ?mnibus anuncia que la guagua Superb?s que debe salir en ruta a Santa Clara --como ?nica posibilidad-- a las siete y diez de la ma?ana, "esta fallo"?regularmente la referida noticia se oye a la misma hora o quiz?s minutos despu?s?Cuando la gente iracunda se percata de que debe inventar en la botella, porque tiene que llegar a su objetivo sea como sea, una explosi?n apasionadamente sincera de las llamadas malas palabras?las que todo el mundo dice y los profesorecus condenan--, se deja escuchar desde el mism?simo and?n y recorre los puntos de aglomeraci?n y de supuesta recogida de pasajes. Y se bajan santos de los cielos y elevan funcionarios a las alturas del infierno dantesco.
Son cientos de personas abandonadas a su suerte, donde solo los m?s fuertes, h?biles y conocedores de la t?cnica sobrevivir?n, como en la teor?a darwinista de la evoluci?n de las especies por selecci?n natural?los autos de alquiler, taxis piratas en su mayor?a, cuestan 30 pesos la carrera de ida a Santa Clara?Con la vuelta a igual, o quiz?s a mayor precio despu?s de las cuatro de la tarde, tiene usted para descomer ?nicamente los residuos del pl?tano burro sancochado en el resto del mes.
La ?botella? y el ?Botellero? actuales desparecer?n con toda seguridad, como suelen desparecer hist?ricamente las cosas anormales de un per?odo, de una ?poca. Tal y como ocurri? con ?la botella? y ?los botelleros? de la politiquer?a de anta?o.
Y ojal? sea lo m?s pronto posible. Seg?n los eruditos en la sociolog?a moderna, si un hecho, o acontecimiento social se mantiene durante veinticinco a?os o m?s, se convierte en costumbre, en tradici?n.
Por favor, hay que apurarse, que llegar a esa cifra no resulta tan dif?cil como ponerle tacasillos a un pulpo.
!Nos falta un til?n para arribar a los cinco lustros como botelleros!.

Boletin Orfebre, No . 15 Remedios, Villaclara, Cuba.
Publicado por buenavistavcuba @ 17:50
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