jueves, 08 de febrero de 2007
EL BANDOLERISMO EN REMEDIOS.Primera Parte
Por: Rogelio Menéndez Gallo

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Según algunos historiadores—nunca confiables por su evidente prejuicio contra el personaje histórico—el primer bandolero que asoló la antigua zona aborigen del cacicazgo de Savana o Sabaneque hasta su fallecimiento, fue el capitán conquistador español Vasco Porcallo de Figueroa y de la Cerda, a quien pese a los epítetos de “noble innoble”, “gran fornicador”, “depravado sexual”, “pícaro redomado” y “señor feudal de horca y cuchillo”, hay que reconocerle el merecido título de fundador de Remedios por allá por el 3 de mayo de 1514,--día de la Santa Cruz-- aunque no la convirtiera en villa con todas las de la ley en esa fecha, debido a intereses personales. De ahí la actual posición cronológica reconocida como La Octava de las Villas, cuando pudo ser la tercera del país después de Baracoa y de Bayamo.

Pero justamente Vasco Porcallo no sirve como ejemplo en este caso, puesto que resultó un malhechor oficial, autorizado por el poder político. Y de ese tipo de ladrones amparados por las leyes, la historia de Cuba recoge millares de nombres legendarios a lo largo de nuestros escasos cinco siglos de existencia. La verdadera intención de esta breve reseña, es referirnos específicamente a los bandidos, atracadores, bandoleros y ladrones fuera de la ley que, de una forma o de otra operaron en la jurisdicción remediana algún tiempo posterior a la muerte del amo de San Cruz de la Savana de Vasco Porcallo, hecho ocurrido en l550.

Para el surgimiento del bandolerismo resultó necesaria la aparición de condiciones socioeconómicas propicias, como fueron el crecimiento de la población rural, la evolución económica de las primeras villas fundadas, el surgimiento de otros pueblos a partir de los iniciales, y las mayores diferencias de clases en la sociedad, entre ricos y pobres, lo cual trajo consigo superiores contradicciones y luchas.
La primera forma de manifestarse el bandolerismo fue la individual, al estilo del “Llanero Solitario”. Aunque realmente las acciones del bandolero solitario no las llevaba a cabo fundamentalmente en el llano, sino que, a partir del propio siglo XVI, las ejecutaba en las costas, delinquiendo a través del contrabando y la piratería. Actividades en las cuales Remedios se destacó considerablemente.

Así que su primer puerto, Tesico, conoció las malandrinadas del célebre filibustero natural de la villa, apodado Tato el Monje, las cuales se extendieron por toda la región norteña de la isla de Cuba y parte de su archipiélago. Esto, amén del comercio de rescate llevado a cabo, andando Cronos desde los inicios XVII, hasta por las propias autoridades municipales. Suceso provocado por la Real Cédula de 1607, que proclamó la Primera División Territorial de Cuba en dos Departamentos, el occidental y el oriental, con La Habana y Santiago de Cuba como capitales. Más, ¿qué ocurrió? Nada menos que el increíble olvido de las tres villas del centro: Remedios, Sancti Espíritus y Trinidad, quienes quedaron carentes del gobierno colonial directo y durante catorce años, --hasta el 9 de julio de 1621, --cuando “descubierto” tamaño error, fueron incorporadas bajo el mando de La Habana. Según informes del obispo Alonso Enríquez de Almendráis, el relajo del contrabando en Remedios era practicado no solo por alcaldes y regidores, sino también por el cura párroco de la iglesia nombrado Andrés Zapata, al que calificó de bellaco, tramposo y mujeriego, y envió a freír espárragos más allá de las quimbámbaras.

Boletin Orfebre, 2006

Publicado por buenavistavcuba @ 12:07
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