Por: José Antonio Fornaris *
La Habana Cuba - Enero 2007 - Durante mucho tiempo los habitantes de
Remedios, ciudad de la provincia Villa Clara, estuvieron orgullosos de la calidad de sus aguas, al extremo que aseguraban que quien bebiera de esas aguas nunca se iba de
Remedios.
Eso ha cambiado de forma drástica. Ahora, aseguran los vecinos, también salen por los grifos, además de agua, caracoles, hierba, gusanos y todo tipo de inmundicias incorporadas por el líquido en su camino.
Mientras el viejo acueducto se encargaba de la distribución del agua nada de eso ocurría, pero después que se construyeron varios pozos para ofrecer a la población más cantidad y calidad, en una zona denominada Camaco, comenzó la tragedia.
A partir de ese momento los grifos de las viviendas parecen heridos de gravedad, pues llevan gasas o algodón a su alrededor para que el agua salga un poco limpia. Pero esos "
ayudantes" hay que cambiarlos a cada rato, y en Cuba conseguir esos productos no es tarea fácil.
Los vecinos dicen que todo ese lío es porque los pozos carecen de filtro y que, para colmo, no le echan cloro al agua. La situación se agrava debido a que las tuberías tienen salideros bastante grandes, y cuando no se está bombeando el agua (lo que ocurre a diario), hay un reflujo que entra a las conductores, contaminando seriamente el agua, que debe ser potable.
Los remedianos han planteado el problema a las autoridades correspondientes (parece que ellas no beben de esas aguas), y hasta han escrito narrando detalladamente lo que acontece a los periódicos de circulación nacional. Funcionarios de la dirección de Acueductos y Alcantarillados en la ciudad capital, Santa Clara, expresaron que iban a tomar cartas en el asunto. ¡Ojalá que así sea! A ver si en Remedios pueden tomar el agua limpia.
En 2006, a pesar de que el Producto Interno Bruto del país creció en 12,5 por ciento, en Remedios no hubo remedio para un asunto tan delicado como es la contaminación del agua para beber. Aunque con ese crecimiento de PBI ha pasado lo mismo que con el hombre invisible: estaba ahí pero nadie lo veía.
Los remedianos no sólo estuvieron orgullosos de su acueducto, sino también de sus famosas parrandas, una tradición que ha sabido mantener. Los emblemas de los dos barrios en "
pugna" son el gallo y el alacrán. Pero eso también puede estar en peligro si no se resuelve satisfactoriamente (y pronto), el problema de su agua potable, porque si el gallo y el alacrán continúan bebiéndose el líquido, seguro que se mueren.
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Periodista independiente cubano. Agencia Cuba-Verdad. E-mail:fornarisjo@yahoo.com