Mi?rcoles, 17 de enero de 2007
Chivo disidente en reclusi?n domiciliaria.
Por: Abel Escobar Ram?rez.*
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Foto de Mustaf? , el chivo disidente en reclusi?n domiciliaria en Cuba.

Camaguey, Cuba, Enero 2006 - Mustaf? naci? el 13 de marzo de 2005 en el reparto Flora, ciudad de Camag?ey. Su precaria salud y los problemas que confrontaba su progenitora para alimentarlo lo llevaron a convivir, en calidad de adoptado, con el matrimonio formado por Roberto y Marlene.

Su infancia transcurri? feliz entre saltos y piruetas, siendo la atracci?n de la familia y de todos los que visitaban la vivienda.

Por ser adoptado por una familia de opositores al gobierno, -y por la estupidez y la prepotencia de un gendarme- se convertir?a Mustaf? en el primer chivo opositor en prisi?n domiciliaria.

Transcurr?a el mes de mayo de 2006, mes en que se celebra el D?a de las Madres, y Roberto Marrero la Rosa, delegado del Partido Cubano Dem?crata Cristiano en la provincia agramontina, junto a su esposa Marlene Berm?dez Sardi?as, se aprestaban a homenajear a las esposas y madres de los presos pol?ticos con una sencilla actividad.

El d?a 6 de mayo la vivienda fue invadida por fuerzas combinadas de la Polic?a Nacional y miembros y oficiales de la Seguridad del Estado, que ocuparon centenares de libros y folletos de la biblioteca independiente establecida en la casa.

A Roberto lo acusaban de contrabando de animales de una granja militar, debido a que dec?an conocer que el opositor buscaba un animal para amenizar la actividad de las madres. La mirada de un polic?a cay? sobre Mustaf?, se?al?ndolo de inmediato prueba del supuesto contrabando.

Enseguida aparecieron los testigos. Declararon que desde su nacimiento Mustaf? se encontraba en aquella morada y era considerado como un miembro m?s de la familia. Pero los agentes no aceptaron la versi?n.

Entonces apareci? una especie de psic?logo de animales que someti? al chivo a varias pruebas para confirmar el testimonio de los vecinos. Como un criminal m?s fue conducido al fondo del patio para ser interrogado. Marlene reafirm? que Mustaf?, el ?dolo de la casa, compart?a la mesa y el pan con la familia. A una voz de Marlene: "?El pan est? servido!", Mustaf? casi tumba a su custodio para precipitarse sobre la mesa en la que, parado en dos patas, alcanz? el pan colocado como prueba.

Parec?a que esto era suficiente para liberarlo de toda culpa. Pero todav?a el oficial Julio Campo, de operaciones especiales del Ministerio del Interior, y jefe del departamento de delitos contra la econom?a, levantar?a un documento donde declaraba que Mustaf? no podr?a ser vendido ni comido, y que ser?a dejado a la familia s?lo como dep?sito, y que esta era responsable por cualquier cosa que le pasara al chivo.

* Periodista independiente cubano.
Publicado por buenavistavcuba @ 12:58
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