Lunes, 23 de octubre de 2006
Por: Eloy A Gonz?lez
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Mercy

Hace tres d?as Mercy fue enterrada, su sepelio fue una sentida muestra de dolor por su deceso. Este ocurri? despu?s que sufri? durante varios d?as como consecuencias de extensas quemaduras en su cuerpo. A?n cuando fue objeto de atenci?n m?dica especializada, sus profundas lesiones y las complicaciones secundarias la llevaron a la muerte.

Decenas de personas la acompa?aron hasta su tumba, palabras de admiraci?n y compasi?n fueron expresadas; asimismo hab?a flores, sentidos discursos y l?grimas. Seguro tambi?n hubo m?sica apropiada para la ocasi?n. No le acompa?? en esos ?ltimos momentos la persona m?s cercana a ella, ?ste estaba en la c?rcel a la espera de ser instruido de cargo por haberle rociado gasolina y prendido fuego a su fiel compa?era.

Mercy (o misericordia) fue una perra pill bull de 10 meses de edad a la cual su due?o, tal vez en un arranque de ira, le prendi? candela. El hecho ocup? buena parte del tiempo en los telediarios del norte de Texas durante algunos d?as. Su due?o hoy enfrenta cargos por crueldad contra los animales. El asunto dar? que hablar en los pr?ximos meses.

La crueldad contra los animales en un acto desalmado, sobre todo si se produce contra ese fiel amigo que es el Perro. Pero razones hay para sorprendernos desde que llegamos a estas tierras que as? se nombran, Am?rica. Aqu? hay una verdadera dedicaci?n a la atenci?n de los animales, prodig?ndole toda suerte de cuidados y afectos y disponiendo de recursos in extremis para su atenci?n. Al llegar a esta la tierra de los libres, alguien me aseguro que: ?muchos aqu? quieren m?s a los perros que a sus familiares?.

Hace algunos a?os cuando visitaba otro Estado me encontr? una familia en plena zozobra porque su Perra, se hab?a pasado un fin de semana de amores con otro Perro y se hab?a ausentado de la casa. La perra regres? con lo que parec?a algunos trastornos de conducta seg?n sus due?os. Sin comprender ?stos, que su querida mascota seguro pas? d?as de amores perros inolvidables. Cerca de mil d?lares cost? la atenci?n psicol?gica especializada a la perra enamorada. Como si el amor requiriese de tratamiento alguno.

Otro tanto ocurri? con una familia que ten?a un Loro que se mostraba muy alica?do, ?ste dejo de comer y de hablar, de manera que la familia lo ingres? en una cl?nica veterinaria durante 15 d?as. Cuando los costos de la atenci?n alcanzaron unos mil d?lares, el Loro muri?, es decir estiro la pata, la raz?n de su muerte es que le hab?a dado por comerse la pintura de la jaula.

Quiero que comprendan amables lectores, que me cuesta trabajo entender que un perro o un loro ocupen tal proporci?n del presupuesto familiar mientras, en Darfur, para s?lo poner un ejemplo, miles de refugiados africanos mueren de hambre y familias completas apenas sobreviven con un d?lar al mes. S?, entiendo la compasi?n por su mascota en tanto que est? m?s cerca de usted que la distante realidad de ?frica.

Siempre ha existido una relaci?n especial entre el hombre y los animales, como existe una relaci?n de afecto muy fuerte entre el hombre y su perro. Muchas historias hay verdaderamente conmovedoras sobre la relaci?n tan estrecha que se establece entre el hombre y los perros, sobre todo cuando conviven mucho tiempo. Es cierto que resulta de utilidad un perro en un hogar donde hay ni?os.

Lo que me cuesta trabajo entender es, que mostremos una compasi?n desproporcionada por los animales mientras damos la espalda a los m?s menesterosos en esta sociedad donde vivimos, los indigentes u homeless como se les califica por aqu?. Incluso en los ?ltimos tiempos asistimos a hechos que demuestran un rechazo y extrema crueldad hacia los indigentes, en algunas ciudades han sido apaleados y asesinados, otros han sido quemados vivos; m?s reciente en la Ciudad de Dallas una conductora airada, no sabemos porqu?, lanzo su auto contra unos indigentes que dorm?an en la acera, esto en el centro de la ciudad.

No quiero aturdirlos con los argumentos siempre favoritos del amor al pr?jimo, me limito a reconocer que muchos que lean estas l?neas muestran un especial afecto por los animales y tienen en sus casas algunas mascotas. Gustan de acariciar, mimar y cuidar de sus perros. Todo esto esta bien, pero siempre hay oportunidad para mostrar compasi?n y un gesto amable para aquellos, que sin ser perros, andan carentes de todo. Me refiero a los muchos indigentes que andan por las calle Lancaster o Rosedale aqu? en Fort Worth o por los vecindarios cercanos al centro de la ciudad de Dallas. C?lculos sit?an en 5 mil los indigentes en Dallas y la mitad de esta cifra para la vecina ciudad de Fort Worth. Se trata de c?lculos conservadores.

Si uno de estos indigentes enferma tal vez no cuente con la solidaridad y los cuidados que tuvo Mercy, si muere nadie dir? una sola palabra en su entierro. ?Qui?n derram? alguna l?grima por el indigente que muri? atropellado en Dallas? ?Qu? flores fueron enviadas al hospital donde se recuperaba el otro indigente arrollado y mal herido . En los telediarios vi muchos ramos de flores que ciudadanos compasivos le enviaron a Mercy. En sus ?ltimos d?as, Mercy cont? con muchas almas misericordiosas a su lado.

No les pido que dejen a un lado a su Perro, sino que comparta en alg?n momento su oportuna y natural compasi?n, sus l?grimas y sus nobles intenciones con aquellos m?s desfavorecidos, con esos indigentes que caminan por las mismas calles en las que usted muchas veces transita con demasiada rapidez en su auto; sin llegar a comprender que todos sin excepci?n compartimos el camino a Jeric?. Ese camino sobre el cu?l un hombre llamado Jes?s de Nazaret cont? una historia que hasta hoy, y a pesar de que no queremos entenderla, su mensaje alcanza plena vigencia.
? 2006


* Freelancer Writer. E-mail: [email protected]. Published in Panorama Hispanic Newspaper. Fort Worth, TX. May 2006

Publicado por buenavistavcuba @ 9:58
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