Los habitantes de San Juan de los Remedios, han puesto a prueba su creatividad e ingenio en lo que se conoce como "Las Parrandas de Remedios", unas fiestas de tradición centenaria, entre las más populares de Cuba.
Cada 24 de diciembre, las campanas de la parroquia mayor de Remedios anuncian el comienzo de los festejos que tienen en las comparsas, carrozas, muñecones, faroles y fuegos artificiales sus ingredientes principales.
Ubicado en la central provincia de Villa Clara, el poblado de San Juan de los Remedios, la octava villa fundada por los españoles en Cuba -declarada Monumento Nacional en 1980- vive a partir de la señal de arrancada de la fiesta y hasta el amanecer del día 25, en un ambiente de jolgorio generalizado.
Los protagonistas, son desde hace más de un siglo, los vecinos de los barrios de San Salvador y El Carmen, quienes representan a dos enzarzados en una competencia sin premio, que ahora revela el resultado de todo un año de trabajos artesanales elaborados en el más absoluto secreto a este momento.
En un auténtico derroche de creatividad artística, los barrios de San Salvador, identificado por un gallo y la bandera azul, y El Carmen, que se reconoce por un gavilán y un gallardete café, alternan alrededor del parque central.
Allí muestran sus respectivas iniciativas, trabajos de plaza, faroles, cascadas de fuegos artificiales y carrozas, que podrán ser admirados por esta única vez, en una ceremonia en la que no faltan animados bailes populares como la conga, la polka y el changüí.
Algunos de los trabajos de plaza -estructuras fijas- alcanzan hasta 27 metros de altura, y exhiben diseños alegóricos a cada contrincante.
El resto de la demostración se basa en el juego pirotécnico, una recreación de diversas temáticas que parten de un hecho histórico o cualquier motivo mitológico.
Al final de la fiesta no hay ni vencedores ni vencidos, y ambos bandos celebran sus obras con toques de rumba.
Las parrandas remedianas tienen su origen en 1820, cuando el párroco español Francisco Vígil de Quiñones instó a un grupo de jóvenes a recorrer las calles de la localidad, llamando a los fieles a la "Misa de Aguinaldo".
En la época colonial, las parrandas se animaban con el toque bullicioso de los fotutos, cencerros, latas y matracas.
Hoy se ven como la génesis de una festividad considerada un desprendimiento de las que con similares características se celebran en España, entre ellas, las Fallas de Valencia y las Gallatas de Castellón.
De su decursar quedan una muestra de fotografías y elementos utilizados en estas celebraciones como el vestuario, estandartes, farolas y muñecos, en el museo local que guarda un espacio a la memoria de una tradición que goza de gran arraigo popular y hoy atrae a los turistas que llegan a la mayor de las Antillas.
Las Parrandas de Remedios (centro) destacan junto a los carnavales de Santiago de Cuba (oriente) y las Charangas de Bejucal (occidente), como uno de los festejos y espectáculos de mayor tradición en la isla.