El fascinante mundo de las subastas. Por: Eloy Arnaldo González *
Ando por estos días patitieso, o mejor decir patidifuso con esto de las Subastas; aunque vengo de un país, -Cuba-, que de subastas nada se sabe, bueno para el ciudadano común de a pie, corriente o como se le quiera llamar. Aquí desde que llegué, algo me andaba dando vueltas con esto de las Subastas.
En pleno Oeste de Norteamérica, a donde vine a residir; lo primero que alcancé a ver fue una Subasta de excelentes ejemplares de la raza bovina que fue todo un espectáculo; sobre todo para alguien que viene de un país donde el bistec,- producto cárnico y comestible del bovino- , es una rareza.
Lo segundo fue cuando se me ocurrió, -sin saber Inglés-, ir a una Subasta de Autos. Les cuento que ver y oír aquel tejano, con la boca torcida lanzando una jeringonza de cifras y números de los cuales nada alcanzaba a comprender; pudo llegar a ser una experiencia traumática. Cuando llegué a comprender una cifra y levante la mano, ya el Auto estaba vendido y había comenzado con el siguiente.
Pero como me asomo a los telediarios y a Internet, -que para eso tengo mi TV a colores y mi Internet “speed”; como les dije, estoy algo confundido. Y es que resulta que los noticiarios no dejan de hablar de una Señora, quien subastó por Internet un emparedado de queso con la imagen de la Virgen Maria, -con un mordisco incluido-; pues parece ser que el comensal que se apresuraba a tragarse el pan con queso se percata de lo que interpretó como imagen divina, y solo le dio un mordisco. El pan con queso, con la imagen,- algo difícil de apreciar por cierto- , fue vendido en 28 mil dólares.
Y es que hay un sitio muy famoso en Internet donde cualquier hijo de buen vecino puede poner a la venta lo que se le ocurra, y compradores (para no decir tontos), no faltan. Es así que se ha subastado un pueblo abandonado en el norte de California, por 4 millones de dólares que le incluyeron en la oferta el río, una Iglesia, un tractor y un azadón o guataca. En pueblo de nombre Bridgeville con un extensión de 80 acres tiene nueve casas, cuatro cabañas y un cementerio; se supone que este último siempre tiene capacidades.
Pienso que es una buena oportunidad el irse a vivir allí; porque si este pueblo completo fue rematado así, las rentas allí serán muy atrayentes. De tal forma que los que tenemos problemas con los pagos de las rentas bien nos podemos ir para allá en caravana de deudores morosos; y tal vez hasta nos hacemos de una buena casa móvil, o una cabaña con perro y esposa amorosa incluida.
Para encontrar a una esposa amorosa, bien puede ir amigo lector a una página Web de Subastas; donde ofrecen frascos de Feromonas para atraer al sexo opuesto por la módica suma de 500 dólares.
Pero lo que “le puso la tapa al pomo”, fue una mujer de Cincinnati en el Estado de Ohio que puso en venta el fantasma de su Padre, quien se mantenía aterrorizando a su propio nieto desde su muerte un año atrás. Nada más quedo claro con esta venta, sólo que el finado, o el fantasma del abuelo “jodedor” fue vendido; con manejo y envío incluido, por la suma de 75 mil dólares.
Nada sabemos en cuanto fue subastado un fantasma irlandés,- genuino-, metido en una botella que también fue rematado; mirando bien la foto del fantasma embotellado, no sabemos si dentro de la botella hay un manuscrito o un taco mejicano.
Pensándolo bien ando en busca de algo que subastar, nada me viene a la mente, sin embargo nada mejor que subastar una obra de Arte. Por ahí andan muchos proponiendo al mejor postor obras de arte que ni les pertenecen. Y ahí vienen los problemas, pues han pasado de mano en mano después que fueron robadas o confiscadas; según si lo hizo un ratero o un Dictador.
Bueno necesidad de dinero todos tenemos, pero eso de estar en condición de desempleado crónico, como decimos “contra la pared”, me permite hacerme de cualquier objeto para ponerlo en rápida y rentable Subasta. A partir de ahora pondré atención en cuantos artilugios se me pongan por delante, o caigan en mis manos.
Hoy por cierto me encuentro la noticia de que un famosos poeta y escritor francés; Jacques Prevert, guardó más allá de su muerte y en estricto secreto un importante tesoro artístico que incluía un cuadro de Pablo Picasso. Lo mantuvo bien escondido, pero el carpintero que construyó el escondite lo dio a conocer para regocijo de los herederos quienes seguro ya se están afilando los dientes y revisando sus cuentas bancarias.
Recuerdo en La Habana de 1976 cuando conocí a un personaje extraordinario, de esos que llamo “personaje todo terreno”; después de establecer una buena amistad que nos permitió compartir excelentes horas de conversación y degustar muy buenos manjares y vinos; un día en su casa me pidió que me sentara a la mesa del comedor y puso delante de mi un verdadero tesoro de obras de Arte, documentos y fotografías. No alcancé a ver y leer tanto, y sabia que no tendría otra oportunidad, como así fue.
De todo lo qué vi lo que más llamó mi atención fue una caricatura del pintor cubano Carlos Enríquez, hecha sobre una servilleta de papel de un restaurante parisiense; debajo de la caricatura aparecía un texto de admiración escrito de puño y letra, y la firma de Pablo Picasso. Lo tuve en mis manos y no quedó en mis manos porque no insistí. Una buena pieza para ser subastada, con los ingredientes de originalidad y famosa autoría. Son de esos artículos u objetos que hoy tanto gustan en las subastas, a veces más que las obras de Arte.
El Blog de Buenavista
Un espacio en la Red que toma como referencia un poblado desconocido para hablar de temas variados que traten de la grandeza de la gente sencilla, de esos que viven en perenne humildad.
E-mail: buenavistavcuba@yahoo.com