Lunes, 19 de junio de 2006
Por: Eloy Arnaldo Gonz?lez.*
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?Voy a cantarles un corrido muy mentado?
Juan Charrasqueado, conocido corrido mexicano.

Esta vez voy a contarles un corrido no tan mentado; que precisamente no paso all? en la Hacienda de la Flor sino en la Habana entre los a?os que no me atrevo a definir. Es la historia de otro Juan Charrasqueado, que vivi? en la Ciudad de la Habana y tambi?n le apodaban: El Charrasqueado.

De ?ste Charrasqueado que vivi? por mucho tiempo en la Habana y del cual no conozco su nombre de pila, s?lo sabemos que como aquel ranchero enamorado, se hacia llamar El Charrasqueado; deambulaba por las calles de la Habana llevando de parranda permanente su insania. Vest?a un atuendo que m?s que un charro mexicano, parecer?a un Cowboy tejano vestido de domingo. Pero ?l se sent?a orgulloso y se mostraba como un charro mexicano, y as? vivi? siempre, con esta idea fija propia de un ves?nico.

Lo cierto es, que El Charrasqueado de la Habana formaba parte de un grupo de personajes muy populares que andaban y desandaban las calles de esta ciudad capital de la c?lida Isla de Cuba, pero que ten?an como referencia com?n su relaci?n con Bigote de Gato. Concurr?an al muy nombrado Club de los Noct?mbulos que regenteaba el muy ilustre asturiano Carlos Manuel P?rez y Rodr?guez, quien promocionaba su Bar y Club con un letrero a la entrada que dec?a: ?Conozca a Cuba primero, y visite a Bigote de Gato despu?s; un pedacito de nuestra madre patria con todos sus productos, una palmera cubana con todas sus costumbres?.

All? iban a este singular Bar-Club en la calle Teniente Rey 308, un grupo de personajes entre los que se contaban: El Caballero de Paris, y claro esta nuestro Juan Charrasqueado. Adem?s de otros habituales y nada cuerdos contertulios. El destacado articulista Jay Mart?nez los ha calificado con acertadas palabras como: Los locos m?s cuerdos de Cuba.

No me puedo imagina un Bar, donde en la noche converg?an por igual cuerdos y no cuerdos, borrachos y curiosos; y hasta un conocido y controversial personaje como lo fue el boricua Daniel Santos, para entre cantos, juerga y libaciones et?licas, conformar un ambiente regenteado por el siempre presente Bigote de Gato quien habiendo ganado el campeonato de cacharros (autos viejos) tambi?n lleg? a ser el Presidente del Tribunal de los Locos, un popular programa de la televisi?n que como deben de suponer, los actores eran sus propios amigos del Club de los Noct?mbulos.
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No sabemos nada del personaje de Juan Charrasqueado, alguien que reside por Texas y lo conoci? me asegura que era muy amable y de buena presencia, no dado a molestar a los dem?s. Si es cierto que ten?a una idea fija con eso de que era Juan Charrasqueado como el del corrido, valiente y arriesgado en el amor, que a las mujeres m?s bonitas se llevaba. En realidad este Juan Charrasqueado, s?lo llevaba sus pobrezas y delirios en una ciudad donde la noche siempre se cambiaba en luces y sue?os.

No me imagino tampoco un Bar donde las conversaciones ten?an lugar entre Daniel Santos, bohemio y s? en realidad osado en el amor, Bigote de Gato, exc?ntrico y picaron; y los delirios del Caballero de Paris o del Juan Charrasqueado habanero que por all? andar?n. Despu?s de haber vivido m?s de medio siglo, buen parte de ese tiempo como m?dico, siempre me pregunto donde empieza la insania y donde termina la cordura.

Cuando lleg? el a?o 1980, Juan Charrasqueado como muchas personas que fueron sacados o no de la c?rcel o de las calles, fueron a parar a Miami en lo que se conoci? como el puente mar?timo del Mariel. Fidel Castro aprovech? aquella coyuntura para limpiar las c?rceles cubanas de peligrosos delincuentes y asesinos en lo que constituy? la mayor limpieza social que haya protagonizado un gobierno en la historia. Tambi?n aprovech? para incluir buena parte de las personas con problemas mentales, en ?sta categor?a estaba Juan Charrasqueado, que tambi?n sali? por el Mariel para un Exilio del cual no tenia ni idea. "Cu?date Juan que por ah? te andan buscando..., y de seguro que te van solo a embarcar?.

Juan Charrasqueado, el de la Habana, fue embarcado sin pasaje de regreso para Miami, sali? como muchos por el Puerto del Mariel. Nunca lleg? a imaginar que de charro habanero llegar?a a convertirse en exiliado miamense, pero as? fue.

Me cuentan que lo ve?an andando por la conocida Calle Ocho de Miami, ya sin aliento para entonar alguna de sus canciones mexicanas, en silencio y triste, tal vez recordando la Habana que hab?a dejado atr?s con sus delirios y sue?os. Pero que ahora era su ciudad perdida.

Hasta que lo vieron desparece un d?a tal vez sepultado en un cementerio de la ciudad o internado en alg?n hospicio. Desapareci? en Miami en el mismo anonimato con que anduvo por las calles habaneras. Para ?l no hubo toque de campanas, ni rezos como si los tuvo el Juan Charrasqueado de la Hacienda de la Flor. Ni unas palabras de despedida de su viejo amigo Bigote de Gato que si qued? viviendo en la Habana; porque tal vez con el Comunismo se acord? que era cuerdo y bien cuerdo, que para los tiempos que se viv?an era lo mejor.

Y aqu? termino de contar ?ste corrido
De Juan amable, charrasqueado y andador
Que se crey? de los amigos consentidos
Y fue habanero, y un buen charro bonach?n.


?2005
* Physician and Freelancer Writer .E-mail: [email protected]
Published in: Panorama Hispanic Newspaper.

Publicado por buenavistavcuba @ 8:44
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