lunes, 24 de abril de 2006
Unos pa’ El Cupey (¿Placetas?) y otros pa’ el hato de Santa Clara. Ni con candela se fueron.......,

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En el 1684 el gobierno de la Habana repitió la orden de traslado a El Cupey , pero cuando unos años más tarde el gobernador Severino de Manzaneda advirtió que todo se reducía a proyectos de traslación que no se materializaban creando desasosiego e inestabilidad en el vecindario dicto enérgicas disposiciones en 1690 para que se asentasen en el hato Santa Clara, y antes la resistencia que opusieron respondieron los agentes oficiales incendiando varias casas y haciendo cumplir por la fuerza el mandato gubernamental.

Más tarde Manzaneda, persuadido por la reflexiones del virtuoso Obispo de Compostela, reparo en parte los negativos efectos de su orden, auxiliando a los vecinos damnificados para que reedificaran sus viviendas.
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Vale la pena anotar que mientras el capitán Pérez de Morales, nativo de Remedios, al mando de cuarenta hombres armados cumplía la draconiana orden, otro remediano inolvidable, como Jacinto de Rojas ,con exposición de su vida y hacienda se presentaba en La Habana para formular su indignada protesta, al tiempo que Bartolomé del Castillo gestionaba judicialmente y obtenía de la Audiencia de Santo Domingo mediante el auto de 4 de noviembre de 1694 , que la misma ordenara al capitán general que dejara a la gente en paz y se abstuviera de reiterar sus pretensiones disponiendo, además , el pertinente castigo al capitán Luís Pérez de Morales, alcalde ordinario de Santa Clara, a quien califico de “alborotador de la paz publica” .

Es curioso sin embargo que al final, quienes cumplieron la orden fomentaron una población más en la Isla. Mientras sus contraventores conservaron la que ya existía.

Notas tomadas de: “La Enciclopedia de Cuba’
Publicado por buenavistavcuba @ 13:43
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